Todo daba vueltas. Te levantaste de la cama, giraste la cabeza, o simplemente te inclinaste a recoger algo del suelo. Y de repente el mundo empezó a girar sin que tú te movieras.
Si has vivido algo parecido, sabes lo desconcertante que es. Y si estás en ello ahora mismo, lo primero que queremos decirte es que tiene solución. Pero primero, hay que entender qué está pasando realmente.
¿Qué es el vértigo exactamente?
El vértigo no es solo «mareo». Es una sensación muy concreta: la percepción de que el entorno gira a tu alrededor, o de que eres tú quien gira respecto a un espacio que está quieto.
Viene del oído interno, que es el sistema que le dice a tu cerebro en qué posición estás y cómo te estás moviendo. Cuando algo falla en ese sistema, la información que llega al cerebro no cuadra con lo que ven tus ojos ni con lo que siente tu cuerpo. Y esa incoherencia es lo que genera la sensación giratoria.
Acompañando al vértigo es frecuente que aparezcan náuseas, inestabilidad al caminar, molestias cervicales o una sensación general de no encontrarte bien. Pero cada caso es diferente. Hay personas que tienen episodios muy breves y puntuales, y otras que viven con una inestabilidad constante que condiciona su día a día.

¿Vértigo, mareo e inestabilidad son lo mismo?
No, aunque se confunden mucho y a veces se solapan.
El vértigo tiene ese componente rotacional claro: la sensación de que todo gira.
El mareo es más difuso. Puede ser una sensación de aturdimiento, de flotabilidad, de que la cabeza no está del todo bien, pero sin la rotación característica del vértigo. Sus causas pueden ser muy variadas: vestibulares, cardiovasculares, metabólicas, neurológicas, o incluso relacionadas con la visión o el estrés.
La inestabilidad es la alteración del equilibrio en sí. La sensación de que puedes caerte, de que el suelo no es firme, de que no controlas bien tu cuerpo en el espacio.
Por eso, cuando alguien llega a nuestra consulta diciendo «tengo vértigo», lo primero que hacemos es escuchar muy bien cómo lo describe. Porque dependiendo de lo que está viviendo cada persona, el origen puede ser muy distinto.
¿Por qué aparece el vértigo? ¿Hay un solo tipo?
No. Hay varias causas posibles, y cada una tiene su propio perfil y su propio tratamiento.
Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB)
És el tipus més freqüent. Aparece con cambios de posición de la cabeza: al tumbarte, al girarte en la cama, al agacharte. Los episodios suelen ser cortos, de menos de un minuto, pero muy intensos e inesperados.
Se produce porque unos pequeños cristales del oído interno se desplazan a donde no deben y envían señales erróneas al cerebro. La buena noticia es que, bien tratado, responde muy bien a la fisioterapia vestibular.
Neuritis y neuronitis vestibular
Es una inflamación del nervio vestibular, normalmente de origen vírico. Genera un vértigo muy intenso que puede durar días, con náuseas y vómito. Es muy limitante mientras dura, pero con el tratamiento adecuado la recuperación es posible.
Enfermedad de Ménière
Provoca crisis de vértigo recurrentes que pueden durar de 20 minutos a varias horas, acompañadas de pérdida de audición, pitidos en el oído y sensación de presión. No tiene cura definitiva, pero el tratamiento puede ayudar a controlar las crisis y mejorar la calidad de vida entre ellas.
Migraña vestibular
Dolor de cabeza pulsátil asociado a episodios de vértigo. No siempre duelen las dos cosas al mismo tiempo, lo que hace que sea difícil de identificar sin una valoración especializada.
Vértigo cervical (Cervical Dizziness)
Inestabilidad o mareo relacionado con la posición de las vértebras cervicales. Suele aparecer después de traumatismos como accidentes de tráfico o latigazos cervicales, y se trata de forma diferente al vértigo de origen vestibular.
Inestabilidad crónica (PPPD)
Mareo persistente durante meses, sin sensación de rotación clara, pero con mucha inestabilidad ante estímulos visuales: centros comerciales, circulación de coches, pantallas en movimiento. A menudo aparece después de haber tenido un vértigo y no haberse recuperado del todo.
¿Por qué las pastillas no siempre son la solución?
Es la pregunta que muchos pacientes nos hacen cuando llegan.
Los medicamentos para el vértigo, los que receta el médico de cabecera o en urgencias, tienen su función en la fase aguda. Ayudan a frenar la sensación giratoria y a controlar las náuseas. Pero no tratan la causa.
El oído interno necesita reaprender a funcionar. O el cerebro necesita aprender a compensar lo que el oído ya no le está enviando bien. Y eso solo se consigue a través de un proceso activo de rehabilitación, no tomando pastillas.
De hecho, algunos estudios indican que tomar medicación vestibular más allá de la fase aguda puede ralentizar el proceso de compensación, porque el cerebro «se acomoda» y no trabaja para adaptarse.
¿Qué puede hacer la fisioterapia vestibular?
La fisioterapia vestibular es el tratamiento de referencia para la mayoría de los problemas de vértigo, mareo e inestabilidad de origen vestibular.
Lo que hacemos en consulta no es lo mismo que lo que puedes hacer en casa viendo un vídeo. Antes de tratar, hay que saber exactamente qué tipo de alteración tiene cada persona. Y para eso necesitamos valoración clínica y tecnología específica.
La valoración: antes de tratar, hay que saber qué está pasando

En la Clínica del Vértigo, asociada a Kine3 en Terrassa, disponemos de tecnología especializada que permite ver cómo funciona el sistema vestibular de cada persona:
Videonistagmoscopio: una cámara que registra el movimiento involuntario del ojo (nistagmus), que es la huella que deja el vértigo. Permite identificar el origen y el tipo de alteración.
Silla giratoria: permite evaluar y tratar de forma funcional las diferentes vías vestibulares, y cuantificar con exactitud cuál está afectada y en qué medida.
Realidad virtual: para trabajar la des-sensibilización en personas que han desarrollado dependencia visual como consecuencia del vértigo, con dificultades en entornos como centros comerciales, aeropuertos o transportes.
Software especializado: programas diseñados específicamente para la reeducación vestibular y el seguimiento del plan de tratamiento de cada paciente.
Esta tecnología es poco habitual en Terrassa. No cualquier fisioterapeuta puede diagnosticar y tratar el vértigo de forma especializada.
El tratamiento: personalizado para cada caso
Una vez sabemos qué está pasando, diseñamos un plan individualizado. La rehabilitación vestibular se basa en ejercicio terapéutico específico que trabaja tres principios:
- Adaptación: ayudar al sistema nervioso a recuperar el control del reflejo que estabiliza la mirada y el equilibrio durante el movimiento.
- Sustitución: cuando la lesión vestibular es irreversible, entrenamos al cerebro para que use otras vías (visión, propiocepción) y compense lo que el vestíbulo ya no puede hacer solo.
- Habituación: exponer al sistema de forma gradual y controlada a los estímulos que provocan el mareo o la inestabilidad, para reducir la respuesta patológica progresivamente.
¿Cuántas sesiones necesito?
Depende completamente del tipo de vértigo, de cuánto tiempo llevas con él y del estado general de tu sistema vestibular.
Lo que sí podemos decir es que empezar pronto marca la diferencia. Cuanto antes se inicia el tratamiento, más fácil es para el sistema nervioso hacer la compensación.
¿Qué puede mejorar con la rehabilitación vestibular?
Cada persona es diferente, y los resultados dependen del tipo y la causa de la alteración. Pero son muchas las situaciones que responden bien al tratamiento:
- Sensación de inestabilidad al caminar o al mover la cabeza
- Mareo en centros comerciales, supermercados, aeropuertos o espacios con mucha información visual
- Mareo en el coche, el tren o el avión
- Vértigo al levantarte de la cama o al girarte mientras duermes
- Dolor cervical asociado al vértigo o a la inestabilidad
- Miedo a moverse por el historial de crisis

¿Cuándo debo consultar con un especialista?
Siempre que el vértigo o el mareo interfieran en tu vida diaria, o cuando hayas tenido un episodio que no puedes contar. No es algo que tengas que normalizar ni aguantar.
Consulta cuanto antes si:
- Has tenido un episodio de vértigo intenso con náuseas o vómitos
- Notas inestabilidad persistente al caminar
- El mareo aparece repetidamente en las mismas situaciones
- Llevas tiempo con pitidos en el oído o pérdida de audición
- Sientes que el mareo o el vértigo ya limitan lo que haces en tu día a día
En Kine3 y la Clínica del Vértigo estamos especializados en esto
La Clínica del Vértigo, vinculada a Kine3 en Terrassa, es un centro pionero en la zona en el tratamiento especializado del vértigo, el mareo y la inestabilidad. Disponemos de la tecnología necesaria para valorar con precisión qué está pasando en cada caso y diseñar un plan de tratamiento personalizado.
Si tienes dudas o llevas un tiempo con sensación de mareo o inestabilidad sin saber muy bien qué te pasa, cuéntanos tu caso. Puedes contactarnos en hola@kine3terrassa.com o llamarnos al 699 61 81 40.
Nos encontrarás en la Plaça Mossèn Jacint Verdaguer, 13 de Terrassa.
El equilibrio se puede recuperar. Solo hay que saber cómo.


